Chávez es estatista… ¡Y marxista!


Uno no se lo puede creer: que en una revista de las de mayor nivel intelectual del país, una que tiene tras de sí un equipo pensante de primera, aparezca una defensa de Marx tan fuertemente endeble. Una versión tan dolorosa de la Teoría del Valor Trabajo, que ni el famoso equipo marxista que opera desde un prestigioso diario nacional se atreve ya a sostener.

Para muestra vaya un botón: “Porque nosotros, como cristianos, aunque no estamos de acuerdo en que el trabajo& sea la única fuente de valorización, sí convenimos con Marx en que& es la fuente principal tanto de la valorización de la mercancía como de la del propio trabajador”. Nada de eso, respetado señor. La más elemental lógica le impide a usted “convenir con Marx” en que el trabajo& es la fuente principal del valor de las mercancías. Porque él no dijo eso, no dijo que el trabajo sea la FUENTE PRINCIPAL, dijo que es la fuente exclusiva de dicho Valor. El miserable capitalista, el que tuvo la idea y la iniciativa que permitieron crear la empresa, el que pone el capital y asume el riesgo, el que consigue el crédito y puede quedar arruinado y, lo más importante, el que dirige el proceso productivo para que genere ganancias y haya con que pagarle al obrero, ese capitalista CHUPASANGRE que hace todo eso, según Marx, ¡no genera un solo ápice de valor! Lo único que hace es explotar al trabajador. ¿Sabe usted de alguna otra teoría tan idiota como ésta que haya parido la Humanidad y, sobre todo, que haya sido creída por tanta gente?

Nada de eso, le repito, dignísimo señor: la única forma de “convenir con Marx”, es afirmar que el trabajo es la fuente ¡EXCLUSIVA! del valor. Decir que es la fuente principal sería aceptar la posibilidad de que el capital pudiese crear aunque sea una pizca del valor -ese 7 porcientico que David Ricardo, precursor de necedades, le atribuyó; pero eso habría destruido radicalmente la Teoría de la Explotación del hombre por el hombre, del trabajador por el capitalista: sin la menor duda el fundamento esencial del marxismo… y del chavismo. Porque sólo si el trabajo es la fuente EXCLUSIVA del Valor de las mercancías, cobra sentido la más zonza de todas las categorías de EL CAPITAL de Marx -y, que usted, por pudor intelectual no menciona en su artículo: la Plusvalía, aquella parte del valor creado por los obreros y expropiado por los capitalistas. Una de las estupideces más luminosas que haya parido la mente humana.

Pero toda esta polémica, señor, acerca de si el trabajo crea todo el valor o sólo parte de él, no es sino una cortesía para con usted, una ofrenda en aras de que no me mire tan feo cuando nos crucemos. Porque la verdadera realidad es que el trabajo que se le puso a una mercancía ¡no tiene absolutamente nada que ver con su valor! Pudo haber sido mucho, pero si su oferta es excesiva, nadie podrá evitar que su valor baje. Y, también al revés, si se le incorporó poco trabajo pero en el mercado su demanda es excesiva, ningún poder socialista o revolucionario va a poder impedir que esa mercancía se encarezca& ¡y que el capitalista se apropie de una plusvalía mayor! Porque el valor de un bien no se genera en el proceso productivo, como creyó Marx, cometiendo así su error más profundo. Se genera estrictamente en el mercado y expresa tan solo la escasez relativa de los productos. Créamelo, señor, se lo juro: un kilo de lomito no vale más que uno de solomo porque haya requerido una mayor cantidad de trabajo. La vaca, por suerte, no puede decidir cuánto esfuerzo le destina a la “punta trasera” y cuánto al “asado de tira”.

Publicado por Emeterio el 21 de marzo de 2010 en El Universal, Los Andes y Notitarde.

Un pensamiento en “Chávez es estatista… ¡Y marxista!

  1. Raul Crespo dice:

    En esencia el artículo discute sobre el valor (de cambio) de los bienes, un tema que Emeterio ha comentado en dicha columna en varias oportunidades. Son varias las cosas que llaman la atención en este artículo. Por ejemplo, Emeterio despectivamente se refiere a un economista de la talla de David Ricardo como un “precursor de necedades”. Las contribuciones teóricas de David Ricardo en Economía son, supongo yo, bien conocidas por Emeterio. De manera que en relación a esto no quisiera extenderme. Sobre lo que deseo hacer una reflexión es en relación al siguiente planteamiento del mencionado artículo, señala Emeterio,
    “… Porque sólo si el trabajo es la fuente exclusiva del Valor de las mercancías, cobra sentido la más zonza de todas las categorías de El Capital de Marx -y, que usted, por pudor intelectual no menciona en su artículo: la Plusvalía, aquella parte del valor creado por los obreros y expropiado por los capitalistas. Una de las estupideces más luminosas que haya parido la mente humana.”
    De antemano debo aclarar que no soy yo la persona a la cual se hace referencia en el artículo. No le discuto a Emeterio que la teoría del valor trabajo es deficiente para explicar el “precio relativo” de los bienes, ya que ella solo refleja una parte de las fuentes que determinan dicho valor. La otra fuente es la valoración subjetiva que los individuos tienen sobre el bien, lo que esta reflejado en la demanda del bien. Y es la interacción de la oferta y la demanda la que determina el valor de las cosas (o por lo menos esa es la idea mas aceptada entre los economistas hoy en día). No obstante, Emeterio pareciera apresurarse para luego afirmar que “… el trabajo que se le puso a una mercancía ¡no tiene absolutamente nada que ver con su valor! “, y esto le permite a él concluir que la idea de la Plusvalía no tiene sentido.
    Al afirmar lo anterior Emeterio pareciera indicar que el precio relativo de un bien se encuentra únicamente determinado por la demanda. Es decir, la curva de oferta, la cual refleja los costos de producción del bien que incluye tanto el salario como la remuneración al capital, no juega ningún papel en su determinación.
    Si lo que determina el precio relativo de un bien son ambos la oferta y la demanda, entonces el trabajo si conforma parte de las fuentes del valor de un bien. Y si aceptamos esto, la Plusvalía, “el valor que el trabajo no remunerado al trabajador asalariado crea por encima del valor de su fuerza de trabajo y que se apropia gratuitamente el capitalista”, deja de ser una idea “zonza” para convertirse en una posibilidad muy real!
    Lo cierto es que la esencia de la idea de la Plusvalía, es decir, esa parte de la productividad del trabajador que no le es remunerada por el capitalista, puede ser encontrada en cualquier libro texto de Economía hoy en día en el que se explique la formación de los precios de los factores productivos. En el caso del trabajo, según nos dice la teoría económica convencional, su precio (el salario real) de equilibrio esta determinado por las curvas de oferta y demanda del factor. Sin embargo, esta remuneración al trabajo tan solo refleja la igualdad con la productividad del trabajador “marginal”. De manera que es perfectamente posible encontrar en la teoría económica convencional una situación en la que existan trabajadores con una remuneración inferior a su productividad, cuyo fruto es apropiado por el organizador del proceso productivo (Plusvalía?). Y esto sin entrar en otras consideraciones bastante reales de situaciones de mercados en los que sus participantes (léase demandantes de trabajo) tienen un peso determinante en la formación de los precios del factor.
    Créemelo Emeterio, si el precio no cubre los costos de producción no hay ni lomito ni punta trasera.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s