Para: Ramón Guillermo Aveledo


En vista de que Henrique Capriles ni “por política” me paró; ni una llamadita de pura cortesía agradeciendo mis dos artículos. Que no tenía siquiera que hacerla él mismo, dada su jerarquía. Algún bedel podía llamarme y yo me habría quedado feliz. En vista de ello, probemos ahora con Aveledo. Porque -bromeando o en serio- alguien tiene que decirle a la Oposición que necesitamos urgentemente el Proyecto de País ¡¡que no tenemos!! Se entiende que todos nuestros políticos estén muy ocupados y no tengan tiempo para “esas cosas”, pero nada le impide a Ramón Guillermo proponerle a la MUD la creación de unaOficinita, un Equipito, mínimo, paralelo -y de gratis- que, con un altísimo nivel intelectual, vaya procesando todo un conjunto de ideas que, si se las sabe mercadear, podrían hasta servir de propaganda y, sobre todo, de capacitación política.

Cualquier Propuesta de Sociedad para Venezuela hoy (que repito ¡¡ningún partido de la Oposición tiene!!) debe contener, al menos, tres grandes temas:

1.- Una crítica aplastante al Socialismo del siglo XXI, es decir, al Stalinismo, Totalitarismo o como se lo quiera llamar. Eso sí, no se podrá hablar de Comunismo, ni de Marxismo, para no molestar a Bandera Roja. Lo cierto es que la MUD necesita con urgencia demoler todo el aparataje ideológico del chavismo. ¡¡Hay que desmontar la idea de que pueda existir una Ética o unos Valores Socialistas!! Hay que enseñarle a nuestra gente, al nivel más humilde, que una Economía “comunal” es un exabrupto, y que si no se producen en forma masiva los bienes requeridos para enfrentar la pobreza, menos podrá haber una Ética o unos Valores Socialistas.

2.- Pero, “con la misma”, hay que abordar sin ambages la profunda crisis que vive el Capitalismo, hay que asumir todas las poderosas críticas que en sus 400 años se le han hecho. Hay que reafirmar, antes que nada, que él no tiene competidores, que frente a él no hay alternativas; porque la única era el llamado Socialismo Real, que fracasó. Hay que reafirmar que la única posibilidad de sobrevivir que tiene la Humanidad es el Capitalismo… ¡¡pero que hay que dotarlo de una dimensión ética, que no ha logrado desarrollar!! Hay que impulsar la idea de que el Mercado sólo tiene sentido si se lo provee de una esfera moral.

Y 3.- El Telón de Fondo de cualquier Propuesta de Sociedad hoy: enmarcar la crítica al Totalitarismo y al Capitalismo en la profunda crisis que vive la Civilización Occidental. La MUD podría empezar a asomarse a la inmensa inconsistencia que desde hace 200 años, desde que Hegel fracasó (y Nietzsche la denunció) vive esta Cultura que viene de la fusión de la Filosofía Griega con el Cristianismo. Una crisis que se evidencia en esa frase tonta que hasta Olafo repite. Él, por machista, se niega a lavar los platos, Helga le asesta un sartenazo y él dice “es que se están perdiendo los valores”. Esa frase resume toda la crisis mo- ral que vivimos. Porque de verdad creemos que es que “se están perdiendo los valores”, o sea, ¡¡que alguna vez los tuvimos!! Es el descubrimiento desolador de que nunca hubo ninguna ética. Porque siempre creímos que se trataba de un conjunto de valores colocados en algún lugar fuera de nosotros. Porque nunca entendimos que nos tocaba desarrollar la Dimensión Sagrada del Ser Humano -cosa que ni el propio Nietzsche logró entender. Porque nunca -hasta Hitler- intuimos la infinita animalidad que nos corroe el alma. Porque jamás entendimos bien el hermoso camino que Jesucristo nos propuso. No dejes de llamarme, Ramón Guillermo; hasta con un mailcito me conformo.

Publicado por Emeterio el 31 de octubre de 2010 en El Universal.

Anuncios

2 pensamientos en “Para: Ramón Guillermo Aveledo

  1. Rubén E. Rodríguez M. dice:

    Esta vez – poniendo momentáneamente de lado lo pertinente del artículo y de la urgente necesidad de definir el país que queremos – don Emeterio fue tocado por el desagradable hecho equivalente a que no nos respondan un e-mail ni siquiera con una corta frase de agradecimiento al menos “por educación”. No nos alegramos de eso porque lejos está de nuestro ánimo regocijarnos del desaire que se le hace a alguien. Pero, al menos, esto debería llamar a reflexión al afectado. Convendría hacerse la pregunta “¿lo habré hecho yo también?”. Entonces, tomando al vuelo uno de los dichos emblemáticos de mi difunta abuela materna y usando la misma analogía de ella para resaltar la situación que nos ocupa: “el que a hierro mata no puede morir a sombrerazos”. Aparte de todo, y siguiendo la tónica ligeramente esbozada al principio de este comentario, este artículo pone en relieve la profunda crisis del occidente, que va más allá del Capitalismo y de todos los demás subproductos de aquél; crisis que simplemente se origina en una manera muy limitada de ver las cosas: sólo tomar en cuenta como real lo que podemos medir, pesar, oler y – en general – percibir con cualquiera de nuestros limitados sentidos físicos; como si éstos pudieran tener un acceso absoluto a todo el inmenso intervalo de posibilidades materiales, psíquicas y espirituales que cubre el Universo. La mente se queda corta ante esta inmensidad y, cuando no se tiene la suficiente prudencia, se llega a apreciaciones tan absurdas como las planteadas por Stephen Hawking en su más reciente libro, que – como podrá imaginarse sin mucha dificultad – más de algún ateo “trasnochado” tomará a pie juntillas para llamar a una mayor profundización del error. Sigo “religiosamente” sus artículos desde hace años y he podido constatar por ellos que muchas personas – afortunadamente más de lo que puede parecer superficialmente – no nos dejamos engañar fácilmente por el oropel vano de la civilización occidental moderna; considerada por muchos como perfecta sin serlo en absoluto (pero ¿qué creación humana es perfecta?). Pero, a despecho de esto, tiene algo muy bueno: es perfectible. Es perfectible precisamente a través de la libertad individual, con la cual – sin más restricciones que nuestra capacidad y voluntad – podemos llegar a alturas casi olímpicas. Pero, eso sí, en libertad. Sin libertad no llegaremos, como decían los venezolanos de antes, “ni a la esquina”. Entre esa libertad es imprescindible aquella obtenida cuando dejamos atrás paradigmas racionales que nos atan al error.

    • Pablo Cesar Gonzalez Cova dice:

      Profesor Emeterio Gómez, lo vi en el lanzaminto del libro Bifurcaciones del economista Roberto Casanova, en el cual invito a los que tuvimos presente a leer su columna me parese muy bien su iniciativa de convocar a los expertos y resien graduados como yo y aquellos venezolanos que pudieran aportar iniciativas me gustaria formar parte de ese equipo que establecira la mesade la unidad para aboardar las diferentes problematicas de una sociedad como la nuestra que esta tan atrazada en la forma de realizar un proyecto pais democraticamente y con la participacion de diferentes sectores de la sociedad para de esta menera ser participe de la ejecucion del mismo, pero para ejecutar es indispensable primero el punto de partida de lo que quermos como sociedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s