Occidente y el Islam


Un amigo muy querido, aludiendo a mi artículo anterior, me critica afectuosamente: “¿Qué se hicieron tus durísimas críticas a la Civilización Occidental? ¿Cómo es que vas a salir ahora a cantarle loas cuando tienes tanto tiempo agrediéndola?”. Mi respuesta fue, por supuesto, automática: ¡Depende de con qué la comparemos! Mantengo intactas mis críticas, pero frente al Islam, el traumático Desarrollo Espiritual que ha logrado Occidente -así, tal como es, profundamente lamentable- es por demás loable. Sus limitaciones pueden resultarnos más tragables. Pero, olvidémonos de ambas deficiencias y regodeémonos un poco en los formidables logros que, para nosotros, se derivaron de esa fusión de la Filosofía Griega, el Judeocristianismo, el Libre Albedrío, los derechos civiles y políticos de los ciudadanos, los derechos sociales, el sindicalismo, los partidos políticos, la libertad de expresión, la Revolución Francesa, la abundancia generada por la Economía de Mercado y el Capitalismo, las ventajas de la Democracia, la Igualdad, los Derechos Humanos, la posibilidad de criticarnos abierta y mutuamente, la hermenéutica, la heurística, las sucesivas aperturas del arte, etc.

Resumamos ese regodeo en los logros de Occidente en un segundo elemento, superior en su fuerza a la Autonomía de la Conciencia Individual que destacamos la semana pasada. Un segundo componente que refuerza nuestra visión de Lo Humano: ¡La Infinitud de la Conciencia Individual! Ese mundo etéreo, absolutamente inescrutable y misterioso… pero que podemos sentir en algún lugar entre nuestros parietales -o donde quiera que habite el Espíritu- con una certeza mucho más profunda que aquella con la que sentimos nuestras manos o nuestros codos. Lo esencial y lo maravilloso de Lo Humano, repetimos, no es tanto la Autonomía de la Conciencia Individual, ¡sino la Infinitud de dicha Autonomía! Esa condición nuestra que tiene una vertiente nefasta, porque ella fácilmente se convierte en la aterradora Libertad Absoluta; pero que es, al mismo tiempo, nuestra mejor posibilidad de sentir a Dios, de acercarnos a Él.

Pero la Infinitud de nuestra Conciencia es apenas el comienzo -o un paso más- en el maravilloso proceso de descubrir la profundidad de Lo Humano. Porque lo esencial en nosotros no es ni la Libertad ni la Infinitud de la Libertad ¡sino la Capacidad de Crear, nuestra indudable Capacidad de Crear! De la única forma que se puede crear: a partir de la Nada. La capacidad increíble que tenemos de poner en la Realidad “Realidades” que no estaban de ninguna manera en ella, que emergen sin lugar a dudas de ese Infinito y de ese Absoluto que reside en algún sitio ubicado entre el frontal y el occipital. Podemos perdonar una ofensa, vengarnos o mentir, cuando podríamos hacer, en cada caso, exactamente lo contrario, con exactamente el mismo contexto, las mismas razones y la misma rabia. Y todas esas decisiones -siempre una u otra, la buena o la mala, la noble o la innoble- pudieran ser intrascendentes, pero pudieran también cambiarnos radicalmente la vida. Kadafi podría, ahora mismo, asumir -o imponerse a sí mismo- que todo terminó para él, recoger sus realitos e irse a morir tranquilo en algún país amigo, ¡pero podría también seguir masacrando a los libios! Porque él, igual que cada uno de nosotros, tiene la posibilidad de Crear la Realidad. Una dimensión humana infinitamente superior a la simple Libertad. Una aproximación a la noción de Dios mucho más hermosa que esa que permite que a un niño, en la plaza pública, le corten una mano por robarse una naranja.

Publicado por Emeterio en El Universal el 27 de febrero de 2011

2 pensamientos en “Occidente y el Islam

  1. José R dice:

    A través de la Infinitud de la Conciencia Individual podemos intuir a Dios, podemos sentir su bondad, podemos sacar la maldad que existe en la bestia humana, si todos lo humanos pudiéramos hacer lo mismo, no existirían los Gadafi; ¿Y qué sería de la vida humana? ¿Hay algo que crear en la Infinitud de la conciencia humana?
    Yo me imagino que si todos lo humanos nos hubiésemos ocupado de permanecer en un estado de contemplación catatónica la humanidad no existiría, hubiesen desaparecidos por inanición.
    Yo soy cristiano y diariamente dedico una ½-1 horas a ejercitar la comunicación espiritual, pero las reflexiones y la paz que logro solo me sirve a mí. No he logrado crear nada que le pueda servir a los demás.
    Con el debido respeto profesor, estimo que controlar la maldad o la injusticia humana lo veo imposible. Pienso que pudiésemos llegar a acuerdos de no agresión cuando las fuerzas se igualen. Machacar la bondad, valores morales, establecer derechos en papel, etc, pudiesen ir amortiguando la injusticia con la evolución, pero el equilibrio se logrará y permanecerá mientras las fuerzas se mantengan en equilibrio. Para llegar a eso, se tiene que llegar al acuerdo de reducir al Estado a un simple condominio de servicios generales.
    Saludos profesor.

  2. Paco Barragan dice:

    Hola Emeterio:
    Un amigo venezolano afincado en Estados Unidos me remitio tu articulo.

    Me parece interesante, pero el incluir como justificacion a “Dios” es algo bastante discutible, y por supuesto que Vattimo esta en esa linea de referencias a lo superior que en su caso siempre me parecio dificilmente entendible.

    Como tu senalas, y sin necesidad de recurrir a personas alejadas de nuestro entorno terrenal, cada pais tiene su ‘Realpolitik’ como ya demostro Von Bismarck en su dia . Y en el caso de Libia lo hemos visto directamente: Alemania con sus intereses en Libia hizo todo lo posible por evitar una participacion europea; Francia en contra liderada por un Sarkozy en momentos bajos, si necesita demostrar esa tan anorada ‘force de frappe’.

    Ahora bien, como europeo me rio de los europeos y de su sempiterna politica de “appeasement”, que nos recuerda esa epoca de la que hablas y a Chamberlain. Pues bien, progromos, Segunda Guerra Mundial, y muchas mas catastrofes contemporaneas mediante, los europeos se limitan -como ha sido con la masacre de los bosnios-musulmanes por Milosevic en los Balcanes- al placido y noble ejercicio de hablar y no hacer nada. No hace falta recordar que la Guerra de los Balcanes no se detuvo hasta que Estados Unidos intervino con sus bombardeos. Y menos mal que Estados Unidos no tenia interese en la antigua ex-Yugoslavia!

    Resumiendo, el problema es que Europa no es una supra-nacion con voluntad politica y cada pais, como ha sido tambien el caso con Italia en la crisis de Libia y los altos intereses que el conglomerado de empresas de Berlusconi comparte con Gadafi, va a lo suyo y a cuidar sus intereses economicos, que al final son los que mandan en la politica.

    Ahora, por una vez Estados Unidos dejo de actuar en solitario y prefirio que Europa interviniera de motu proprio o bajo el mandato de Naciones Unidas. Y que hizo Europa? Nada, o sea, lo de siempre: contemporizar y retrasar la intervencion, que se quedo en 4 aviones volando en plan Cirque Soleil.

    Pero, lo mas ironico es ver al pueblo libio pidiendo los bombardeos de Estados Unidos. Quien se imaginaria que un pueblo arabe estaria pidiendo a voz en grito que Estados Unidos bombardeara su propio pais.

    Siento que Estados Unidos no haya continuado y haya desarbolado el ejercito de mercenarios de Gadafi, un satrapa a quien no le importa sacrificar a su pueblo con tal de eternizar esa especie de regimen dictatorial hereditario para su prole, que el mismo consiguio, no olvidemos, a base de un golpe de estado…

    Un cordial saludo
    Paco Barragan

    P.D.: escribo con teclado ingles…

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