Trabajo decente y capital solidario


La perspectiva que se abre para Venezuela a partir del 26S es prometedora… y preocupante. El chavismo ya no da más, se está cayendo a pedazos, y sean cuales sean los resultados de esa elección, los días del “Proceso” están contados. En el muy peor de los casos, meteremos 57 es decir el 34% de los diputados y eso -aunado a la radical inviabilidad del comunismo- bastará para cambiar sustancialmente el escenario político del país. Allí reside lo prometedor; lo preocupante, altamente preocupante, es que en la Oposición no tenemos una perspectiva clara que nos facilite la Reconstrucción que nos espera. La vamos a lograr de todas formas, porque nos sobran las ganas, pero no tenemos nada que se parezca a una Propuesta de País y mucho menos a un Proyecto de Sociedad que nos sirva de guía.

En ese sentido, y a esos fines, tal vez pueda modestamente Alianza para el Diálogo hacer aportes -un pequeño equipo de gente muy valiosa que intenta ayudar a establecer puentes entre empresarios, trabajadores, gerentes y sindicatos. El marco teórico dentro del cual trabajamos se resume en el título de este artículo. Por el lado de los obreros, la noción de Trabajo Decente que dignifica y eleva espiritualmente al Ser Humano: una propuesta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), adscrita a la ONU. Una visión que supera con creces los enfoques marxistas centrados en la anacrónica Lucha de Clases y que apunta a la reconciliación plena entre el Trabajo y el Capital. Y, del lado de los empresarios, la idea de Capitalismo Solidario: mucho, pero muchísimo más que la simple Responsabilidad Social de la Empresa. La introducción entusiasta de la idea de Responsabilidad Moral del Capital… y de los sindicatos: la aproximación ética y espiritual entre trabajadores y capitalistas, a partir por supuesto de un cambio radical en la actitud de ambos “bandos”. Un objetivo lejano, pero por el cual vale la pena pelear. Alianza para el Diálogo contribuirá muy humildemente a desarrollar el marco conceptual dentro del cual quepa dicho acercamiento capital-trabajo.

Esa reconciliación se inscribe provechosa y esperanzadamente en el contexto de la quiebra del esquema político básico que signó a los últimos 400 años de la cultura occidental, es decir, al periodo conocido como la Modernidad: nos referimos, por supuesto, al agotamiento de la tradicional confrontación entre la Izquierda y la Derecha; ninguna de las cuales tiene ya sentido. Ese choque que supuestamente surgió durante la Revolución Francesa, por la forma en la que se sentaban los diputados en la Convención: los monárquicos a la Derecha y los revolucionarios a la Izquierda. Un enfrentamiento que en realidad venía de muy lejos, de las entrañas de la Edad Media, en la que la naciente Burguesía -la que se formó en los burgos, alrededor de los castillos feudales- empezó a diferenciarse de la nobleza y de los reyes. Esa confrontación que viene de tan lejos y que, como ya dijimos, se refuerza en los siglos XVI y XVII (con el advenimiento de la Modernidad), ¡¡esa es la que hoy está muriendo!! Un deceso cuya ratificación más plena podría ser la coincidencia total e inaudita, a fines del siglo pasado, entre José María Aznar un supuesto derechista español y Tony Blair, un supuesto izquierdista inglés. Ni la Izquierda ni la Derecha tienen hoy ningún sentido o, como suele decirse, “ahora todos somos de Centro”; y ese es el marco adecuado para ponerle fin al más grande de los infinitos errores de Marx: la Lucha de Clases, la necia confrontación entre el Trabajo y el Capital.

Publicado el 5 de septiembre de 2010 por Emeterio Gómez en El Universal, Notitarde y Los Andes.

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5 pensamientos en “Trabajo decente y capital solidario

  1. José R dice:

    Profesor, comparto con usted la misma visión. Lo que tenemos es una caricatura de sociedad y de país aún no tenemos definidos ni los límites geográficos, mucho menos una Propuesta de País.
    Por mi parte, no tengo ninguna duda de que el camino a seguir es el democrático liberal. Adjetivo con liberal porque la opinión general se empeña en hacerlo al considerar un abanico de restricciones del Estado a la utilización del capital por la sociedad. No comparto esa idea, porque lleva la intención por delante de poner al Estado con derechos por encima de la sociedad, que debe ser libre por derecho de hacer con su capital lo que quiera; por supuesto, dentro del marco de lo licito, o sea, que no dañe a nadie, ni a la organización social democrática y civilizada.
    Al momento que los constituyentitas comienzan a poner restricciones a la actividad económica de los ciudadanos, allí se comienza a sembrar el comunismo. Al principio lo llaman “socialista”, pero al llegar al poder del Estado lo transforman en “populismo” con la “fuercecita” adicional de la renta petrolera, y termina el Estado imponiéndose sobre el sentir y querer de los ciudadanos.
    Por lo cual, esa Constitución, Proyecto País, Proyecto Social, o Contrato Social, no sirve al conformarlo en un cenáculo de notables; tiene que ser fruto de un Consenso Social, por supuesto, la clase media, las organizaciones civiles y políticas tienen la mayor participación, pero deben recoger opinión de niveles más bajos.
    En ese sentido, la iniciativa de Alianza para el dialogo es muy oportuna y necesaria. Estoy persuadido de que la iniciativa debe partir de las organizaciones civiles, y mantener su permanente presencia y liderazgo durante todo el proceso de discusión y conformación del Proyecto de Sociedad. De esa manera tendría dolientes que la defiendan al momento que los delincuentes con el poder del Estado lo quieran desvirtuar, acomodar o trasgredir.
    Concibiendo de esa manera la lucha social que se debe dar para establecer el Proyecto Social donde quepamos todos, con libertad para todos los ciudadanos con sus ideas y trabajo puedan actuar, espontáneamente, en interacción sinérgica, entre ciudadanos y entre estos y el Estado, la Guía que se necesita son los principios democráticos, entendiendo que estos solo se cumplen sí, y solo sí, se concibe que la sociedad tiene derechos sobre el Estado, no al contrario; que el Estado es apoyo de la sociedad, en arbitraje y servicios. Que la sociedad tiene el derecho de tener capital y libertad para utilizar ese capital en cualquier actividad económica que contribuya al progreso y bienestar social. Que la producción de bienes y servicios y su comercialización se intercambian libre y espontáneamente de acuerdo a las necesidades y gustos del consumidor, así como también el mercado de capitales.
    No comprendo su convicción de que la democracia liberal esté muriendo. Es lo que entiendo de la cita que extraigo del texto del artículo:
    “Esa confrontación que viene de tan lejos y que, como ya dijimos, se refuerza en los siglos XVI y XVII (con el advenimiento de la Modernidad), ¡¡esa es la que hoy está muriendo!!”
    La experiencia que tenemos de todas las organizaciones sociales y de sus resultados nos advierten que las organizaciones con mayor progreso y bienestar son las democráticas, y entre más libertad han conquistado los ciudadanos para ejercer sus actividades económicas, más libertad, más progreso y más bienestar goza.
    Si es con la modernidad que la humanidad ha alcanzado su mayor grado de justicia, libertad, progreso, bienestar y paz; si eso proviene de un proceso de decantación de todos los males que trae la dominación, exclusión e injusticia; si eso proviene de las conquistas de la burguesía sobre los Señores Feudales primero, y de los Monarcas después; ¿Cómo se explica que esa organización esté muriendo?
    La energía, las comunicaciones, la imprenta, Internet, la globalización- su origen y empuje- provienen de las organizaciones en libertad. De los totalitarismos o de sus degradaciones, proviene dominación y pobreza, y estos comienzan a perder su influencia en la medida que la modernidad y la globalización alcanza a los pueblos. Entonces, ¿Qué es lo que está muriendo, o en plena decadencia?
    ¿Confrontación de ideas? No. Lo anteriormente expuesto es una realidad de hechos ya cumplidos.
    ¿Confrontación entre poderes? Tampoco. Es un desajuste entre barbarie primitiva y modernidad. Estoy persuadido de que no está muy lejos la solución de ese problema. Y la solución, como siempre, vendrá del lado de la modernidad. Ya Bill Gates y otros grandes capitalistas, acordaron utilizar su fortuna en beneficio social (¿Capitalismo Solidario?). Ya aparecerán nuevas ideas y aportes físicos, y no será precisamente de la izquierda, que no sirve ni para alzar el tenedor.

  2. Hola Emeterio. Te he escrito varias veces. Me gustaría integrarme a tu equipo Alianza para el Diálogo.

  3. luis tineo dice:

    Yo creo ue mas preocupante que prometedora. El propio Gómez lo dice…no tenemos nada que se parezca a una Propuesta de País y mucho menos a un Proyecto de Sociedad que nos sirva de guía.
    57 diputados? ninguna encuesta analizada objetivamente permite dar esos números, pero si Emeterio asi lo cree..asi es y punto. Para demostrar que no existen derechas ni izquierdas pone el ejemplo del acuerdo entre Aznar y Blair, dirigentes de do paises capitalistas dearrollados, con idénticos intereses e idénticas concepciones sobre las relaciones sociales…Porque Emeterio no nos menciona lo sucedido en dos paises como Bolivia y Ecuador, subdesarrollados,satélites del Capitalismo Central,donde la lucha de clases es una realidad innegable? Existe o no una confrontación entre derecha u oligarquía e izquierda o proletariado en estos dos paises latinoamericanos?En un caso la derecha u oligarquía asumió el poder por la fuerza…en otro, la izquierda tomó el poder democráticamente, por elecciones..y tiende a mantenerlo, tal como enVenezuela, Paraguay,Uruguay,Ecuador,Brasil.
    Emeterio, una vez mas peca de arrogante,dueño de la verdad, lo que lo llevó a serias confrontaciones con Juan Nuño en el pasado reciente.
    Ya veremos seguramente fracasar ese diálogo que intenta a acercar a explotados y explotadores,convertirlos en hermanos solidarios, pero sin cambiar de status..empresarios solidarios y trabajadores decentes..como sino fueran decentes nuestros trabajadores..como si no han mostrado suficientemente su egoismo y su desprecio por sus trabajadores los empresarios venezolanos..Será un nuevo fracaso electoral de la derecha..sin dudas..y Emeterio se quedará con las ganas de justificar,mediante la descalificación de las tesis marxistas,la inmisericorde explotación de los trabajadores, tanto en los paises desarrollados como los subdesarrollados.

  4. Ines Cecilia Ferrero dice:

    Mi siempre admirado profesor: a cada rato la gente despistada dice “¿pero cuál es el proyecto de la oposición?” ¡Por Dios Santo! ¡Usted lleva años mostrándolo! Pero para quien no quiere ver, ni que se lo muestren con todos los reflectores existentes… Además… si uno se atreve a cuestionar lo que hacen… ¡lo acusan de “antipartido”! Pareciera que el juego está trancado. La clase política tradicional no quiere oirlo.

  5. Miguel A. Robles C. dice:

    Fui un pequeño empresario entre el 2000 y el 2004 luego de ocupar diferentes cargos en una empresa privada de gran tamaño. En esta última comencé en 1972 como pasante y salí de ella luego de desempeñar el cargo de Gerente de Operaciones. Con esto digo simplemente que tengo muchos cuentos que contar y eso es lo que me dispongo a hacer.

    Emeterio ha dicho muchas veces que la empresa privada tiene también un papel que jugar en este cambio que nos exige Venezuela; pues al hacerles el siguiente relato pretendo decirles que sí, que es importante que lo haga, que siga haciéndolo porque sería injusto decir que no lo ha hecho, pero que no debe desmayar en sus intentos y lo principal: que debe innovar en sus relaciones con los trabajadores pues además de obtener ganancias para los accionistas debe pensar en cada momento de su actuar que la relación entre personas es lo que hace que las metas organizacionales se produzcan.

    En diciembre de 1984 me encargaron de la dirección del departamento de molinos de un ingenio azucarero, a la sazón yo era un hombre de 34 años y ocho años de experiencia. Estuve allí durante seis-siete años y allí maduré como profesional y como persona. Con el apoyo tácito de la empresa, desarrollé iniciativas en las relaciones con los trabajadores que no he vuelto a ver practicar en la industria azucarera pero que sin la menor duda tuvo efectos en nuestro trabajo que todavía perduran pues la gente que se quedó en ese departamento algunos de los cuales tienen ya 19 años de antigüedad, siguen practicando algunas actividades que en ese momento establecimos como normas.

    Las describiré en el orden que considero se ajusta al impacto que tuvieron en las relaciones interpersonales a las que me he referido.

    1.- Luego del segundo año de estar desempañando el cargo se me ocurrió hacer reuniones antes de iniciar e inmediatamente después de terminada la zafra. En esas reuniones pensé que debían participar los supervisores y los trabajadores de nómina diaria y así se lo propuse a mi gerente inmediato. Este solo me expresó sus reservas por lo explosivo que podía ser reunirlos dadas las tensas situaciones que normalmente se generan entre ellos. Consciente de ello, iniciamos las reuniones y las mantuvimos por espacio de cuatro años hasta que salí a otro cargo. Nunca hubo situaciones que se salieran de control.

    2.- En abril de 1987 iniciamos la publicación de unos boletines con información relativa al funcionamiento de diferentes equipos del departamento. Esto boletines tenían varias característica que conservó durante varios. Como no disponíamos de herramientas como computadores y mucho menos internet, eran elaborados a mano para agilizar sus emisión pues aquellos que escribían en aquellos días recordarán lo lento que era la elaboración de borradores, la transcripción de las secretarias y la corrección de los escritos varias veces hasta la emisión final de un memorando u otro escrito de cualquier naturaleza. Los elaborábamos a mano, a lápiz y fotocopiábamos los números necesarios para nuestra gente. No se trataba más de un tema en cada boletín, su extensión se trataba de que no fuera mayor a tres hojas y lo acompañaba de esquemas, hechos también por el autor.

    3.- Simultáneamente con estas actividades establecimos contacto con los conocimientos en cuanto al manejo de una organización, que fueron estudiados y descritos por autores como Peter Senge, John Peters, Waterman, Joel Barker, Stephen Covey, Peter Drucker y otros más cuyo nombre no tengo en mi memoria en este momento. Con su lectura aprendíamos, reforzábamos y constatábamos que muchas de nuestras iniciativas estaban bien encaminadas, que eran correctas.

    4.- La empresa nunca se opuso a la atención cercana que estábamos practicando mediante estas tres actividades que implicaban una estrecha comunicación con nuestros trabajadores. Una muestra de esa cercanía es que el actual jefe del departamento conoce el nombre de los hijos de sus trabajadores. En un momento de este proceso recuerdo que mi esposa me preguntaba con alguna inquietud si la empresa iba a ver bien que yo le diera tanta atención a los trabajadores. Eso me puso pensar pero rápidamente deseché esa preocupación pues si los indicadores de los resultados de la operación, la rotación de personal, el ausentismo, las ejecuciones presupuestarias y en general el clima laboral del departamento eran excelentes, pues no tenían nada que cuestionar y de hecho nunca lo hicieron. Si acaso puedo decir algo es que nunca hubo una atención a nuestra departamento en el sentido de ver en profundidad lo que allí ocurría, lo que me hace decir que hubo un apoyo tácito pero que quizá no aprovecharon la oportunidad de ver con atención por qué en ese departamento estaban sucediendo hechos diferentes a lo que sucedía en otros.

    En resumen hoy creo que todas las empresas tienen ahora, no la oportunidad de ver este aspecto de su actividad de manera diferente sino la obligación de hacerlo pues el drama que están viviendo en muchas de ellas, es que están a merced de los caprichos de sindicatos, trabajadores con vicios, altos índices de rotación, gran cantidad de reposeros y en suma baja productividad, como producto en gran parte, de la legislación laboral vigente. Los supervisores están entregados y su relación con sus trabajadores es distante y caracterizado por la actitud “ante las condiciones actuales, nada puedo hacer”… y esto es lo no debemos permitir si recordamos lo que nos dice Emeterio o Ramón Piñango el domingo antepasado en el programa de Nitu o Magdaleno esta mañana ante Antonetti en cuanto al cambio en el proceder de las empresas.

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