Un buen debate en Fedecámaras


Organizado por Cedice y Fedecámaras (y moderado por Jorge Roig, formidable primer vicepresidente de la cúpula empresarial) tuve oportunidad de participar en un debate con Luis Pazos, economista liberal mexicano y Hugo Faría, profesor del IESA. Agradezco a Rocío Guijarro, de Cedice, por esta iniciativa; análoga a otra que -hará un año- ella misma impulsó: un foro similar con Enrique Ghersi, liberal peruano. Ojalá proliferen estas discusiones, porque es urgente evaluar a fondo los cimientos de nuestra querida Doctrina Liberal. 

Una polémica que aborde las carencias profundas de dicha Doctrina… sobre todo en cuanto atañe a la Moral. Carencias más que comprensibles, porque el Liberalismo se gestó en pleno siglo XVIII, cuando Adam Smith funda la Economía… ¡¡como una presunta Ciencia Natural que negaba cualquier apelación a la Ética!! Porque la metáfora de la Mano Invisible del Mercado excluía tal apelación. Porque la primitiva idea que Smith tenía del asunto (“no le pidas al panadero que produzca pan para bienestar de los demás, pídele que lo haga porque ello aumentará sus ganancias”) no requería, por supuesto, de ningún basamento moral. Requería solo de la maximización férrea del beneficio por cada una de las pequeñas empresas enfrentadas en un Capitalismo Competitivo. La misma idea anacrónica que Hayek y Mises repitieron, ya bien entrado el siglo XX… cuando los grandes capitales despedazaban o masacraban al mercado. 

Pero más allá de esas diferencias gruesas con Pazos, que se mantienen, cabe destacar que él mostró una cierta apertura hacia la necesidad de incorporar la Ética en la discusión sobre los Cimientos del Liberalismo. Y, en ese sentido ¡¡asumió la Moral como una Realidad Natural!! Precisamente, la visión imperante en el siglo XVIII, cuando Smith funda la Economía. Una época en la que ésta, la Ética y el Derecho, eran considerados como procesos naturales. Ojalá cuaje esa discusión en nuestros ambientes liberales. Porque en los últimos doscientos años, después que el Liberalismo Clásico se conformó en el siglo XVIII, empezó a descubrirse, de manera inapelable ¡¡que ninguna de esas tres disciplinas eran procesos naturales!! El Derecho, de manera explícita, dejó de serlo y la Economía también. 

Y con muchisísima más razón la Moral. Porque ésta, bien lejos de lo Natural, es un proceso puramente Espiritual, Trascendente. Porque con las mismas razones y los mismos valores puedo hacer una cosa o la opuesta: robar o no, matar o no… ¡¡atesorar la totalidad de mi Ganancia o dedicar una parte de ella -la que yo decida- a ayudar a mis semejantes!! Porque la maximización de mi rentabilidad no es una Ley Natural que se me imponga de manera ineludible. Porque la Moral es un fenómeno claramente Volitivo, que solo parece Natural en el Capitalismo Competitivo, cuando los pequeños empresarios son esclavos de las presiones del mercado. Algo muy ajeno al Capitalismo Oligopólico, en el que la gran empresa se le impone a la Mano Invisible… y es posible luchar contra la Exclusión y la Pobreza Extrema de cientos de millones de… “prójimos”. Porque mientras más poder tenga usted, más factible es que sea usted -y no una presunta Moral Natural– el que se autoimponga sus valores. ¡¡Porque los grandes capitales pueden permitirse el lujo de imponerse su Ética!! Porque ellos -igual que Nietzsche- hace ya tiempo que descubrieron la inmensa farsa de la Moral. Así como, algunos, captaron que no hay más Valores que la Noción de Dios, esto es, la Infinitud Trascendente, activa en nosotros, y en la cual somos libres de creer o no.

Publicado por Emeterio Gómez en El Universal de Venezuela el 29 de julio de 2012.

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Un pensamiento en “Un buen debate en Fedecámaras

  1. joserpir dice:

    Cuál es la Moral Liberal
    Es la competencia en la oferta y en la libertad de elección en la demanda, Profesor, lo que soporta la mano invisible del mercado, y no en la ganancia de la oferta como Usted lo manipula. Es con el mecanismo práctico de la oferta-demanda como se logra en la interacción de la convivencia el acercamiento a la Moral Cristiana del amor al prójimo.
    Todos sabemos que el amor al prójimo es una elección propia de cada humano, pero se manifiesta con la caridad, que no solventa la debilidad de las diferencias humanas. Por lo tanto, la igualdad entre humanos que desean muchos, no puede ir más allá del Derecho.
    No comparto la opinión de que el liberalismo se gestó en el siglo XVIII. Se podría ubicar la formalidad académica en la modernidad con la teoría económica de Adam Smith, pero su gestación comenzó con el propio origen de la existencia humana.
    Contrario a lo que usted sostiene, que la Economía de Smith negaba cualquier apelación a la Ética (¿Cuál?), cuando fue precisamente con la Teoría Económica de Adam Smith que la Ética Liberal comenzó a formalizarse. Deduzco que Usted se refiere a la Ética Cristiana, que por ser espiritual, tampoco es natural, como usted mismo lo confirma al final del artículo.
    Toda creación humana no es natural, y la convivencia en comunidades es creación humana, por consiguiente, el mercado, la economía, la política, el derecho y la filosofía son creación humana. Los humanos acuerdan y regulan los intercambios por mecanismos creados, espontáneamente como el mercado, o voluntariamente utilizando la razón teórica de cada una de esas disciplinas, menos en la filosofía. En ésta última el espíritu divaga con la razón de cada filósofo.
    La comparación del mercado, de la competencia y de la economía con lo “natural” no tenía otra intensión de utilizarlo sino como símil de que en la creación humana esa forma de convivencia era la más conveniente para evitar la manipulación de un poder mayor que el individual. Y como no se habían conformado las grandes corporaciones que penetran al Estado a través de los políticos ambiciosos, se percibía que era el mejor orden social para mantener el equilibrio de fuerzas, necesario para mantener controlada la ambición humana. Por lo tanto, lo que está en crisis es el Estado de Derecho y no la Economía; la política democrática y no la economía liberal; la ética política y no la ética de la empresa.

    Estimo que la convivencia humana nunca será perfecta como quisiéramos, pero los efectos negativos de las Corporaciones pueden corregirse o minimizarse con el Derecho y con Políticas Económicas concertadas y acordadas; en cambio, los efectos negativos por imposición del Estatismo al Mercado, no pueden ser corregidos. Con los privilegios otorgados al Estado, los funcionarios se apoderan de la Política y de la Economía para imponer la Moral del Poder y la Ética del depredador.

    Por la misma razón, estimo que usted se encuentra en un callejón sin salida. Apela a la Moral Espiritual cuando ve los desequilibrios del Mercado inducidos por las Corporaciones, pero las interacciones económicas y políticas se rigen por la aplicación ética de los mecanismos de esas disciplinas y no por el espíritu de cada empresario. Así mismo, no tiene sentido el concepto no explicado que usted trata de vender como “Capitalismo Solidario”, derivado de otro concepto, la “Responsabilidad Moral de la Empresa”, tampoco explicado. Mientras no se explique, si es que se puede, estos conceptos se quedarán en la dimensión de lo desconocido (en el superrealismo).
    La convivencia humana, y su creación, no se rige por una supuesta ética bajada de una Moral Espiritual, también creada por humanos, sino por mecanismos, que la praxis de la convivencia ha venido acordando a lo largo de su existencia. El mecanismo más antiguo, y dada su espontaneidad, que ha resistido todos los avatares del tiempo, es el Mercado. La libertad individual de elegir y de competir son los dos controles automáticos que ha mantenido su vigencia, y han impedido que las Políticas de Estado y el Estado de Derecho terminen de absorberlo por completo. La competencia es estimulada y regulada espontáneamente por la libertad de seleccionar y elegir de la Demanda.
    Con la globalización del conocimiento y de los mercados, el Estado-Nación comenzó a perder vigencia –viabilidad- y lo que se creía global –occidental- la Moral greco-romana –la Filosofía- comenzó a sectorizarse según intereses y preferencias.
    Ahora ya nadie se cree que la Moral Espiritual rige las interacciones económicas y políticas. Ahora se sabe que lo espiritual no es más que un ejercicio mental individual que no tiene incidencia en la creación humana, sino en la particular debilidad humana.
    No es la Empresa la que necesita Responsabilidad Moral, es el Estado de Derecho. A los políticos no les resultaría fácil violar la ética democrática y económica en una cultura liberal consolidada. Pero el establecimiento y mantenimiento de un sistema liberal necesita de una sociedad mayoritariamente formada por una cultura liberal. La cultura liberal se consolida en la red de interacciones sociales, pero las élites políticas y económicas son las que tienen mayor responsabilidad para inducir el establecimiento del Estado de Derecho Liberal.

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