Silva Michelena y el Postcapitalismo


Para celebrar los 50 años del Cendes -el Centro de Estudios del Desarrollo de la UCV-, Héctor Silva Michelena presentó una magnífica ponencia titulada Del paradigma de Kuhn al paradigma sistémico. Un valioso aporte intelectual de un hombre que sintetiza en su persona a FACES, nuestra Facultad de Economía y Ciencias Sociales. Uno de los tres que nos quedan de un quinteto al que los que teníamos 18 años en 1960 -y empezábamos a estudiar Economía- le debemos buena parte de la vida. Maza Zavala y Armando Córdova murieron, mi más afectuoso saludo para Malavé Mata y Rodríguez Mena; y gracias infinitas para los cinco.

HSM inicia su ponencia con un tema clave: la conveniencia (o no) de usar la palabra Capitalismo para enfrentar al Socialismo Chavista. Algunos se niegan a usarla arguyendo que ella fue inventada por Marx; o sea, por nuestro adversario. Silva (lo cito: “Pero Adam Smith no utilizó en sus escritos el término capitalismo. Marx, quien tampoco usó el término, sino expresiones como modo de producción capitalista… “) toca tangencialmente esa discusión, pero aporta un dato que ayuda a liquidarla: menciona tres obras clásicas de tres grandes autores que -aun en sus títulos- reivindican ¡¡y se apropian!! de la palabra “capitalismo”. Ellas son: El apogeo del capitalismo, de Werner Sombart; La ética protestante y el espíritu del capitalismo, de Weber; y Capitalismo, Socialismo y Democracia, de Schumpeter.

Pero lo esencial del trabajo de Héctor es su reflexión sobre el fracaso radical del Socialismo; y, más aún, su énfasis en lo que él considera un problema crucial: ¿¡Qué va a ser del Capitalismo, ahora que ya derrotó al Comunismo!? Lo cito: “He dejado para el final la cuestión más difícil de mi lista: la transformación global, histórica, del gran sistema capitalista. Existe un amplio consenso en que en el siglo XX hay que hablar de dos grandes sistemas: capitalismo y socialismo. También se acepta que tarde o temprano, Corea del Norte y Cuba se embarcarán en la ruta que abrió China, la cual apunta al capitalismo, bajo formas que no sabemos. Lo que sí sabemos es que ese no será el fin de la historia, como pronosticó Fukuyama hace 20 años”.

A partir de allí, Héctor desarrolla sus reflexiones acerca del Postcapitalismo, terminando -con la profunda honestidad que lo caracteriza- en una crítica al Paradigma Sistémico, que él había intentado asumir. En sus propias palabras: “Debo confesar que aunque los exponentes del Paradigma Sistémico no merecen el sello de fracasados, no lo hicieron bien en las pruebas de predicción. Más que consolarnos con fáciles racionalizaciones, debemos aprender las lecciones de la realidad para nuestro trabajo futuro”.

Tal vez quepa hacerle a HSM una mínima sugerencia: ¿Por qué no explorar el futuro del Capitalismo a partir de la Responsabilidad Social Empresarial? Una idea que apunta a la esencia del asunto: la Responsabilidad Moral que urgentemente hay que insuflarle al Capital. Un tema muy polémico que nos llevó el lunes pasado (en un foro en la Universidad Simón Bolívar) a un choque frontal con otro buen amigo, Klaus Jaffé, un “científico duro”, biólogo (creo); y un tema que -por la vía del Paradigma de Kuhn- se conecta con la ponencia de Héctor Silva. Afirmó Klaus una tesis que asumo como radical y dolorosamente inconsistente y que será el tema de mi próximo artículo: Que la ciencia ha demostrado que nuestra moral está predeterminada por nuestro Código Genético. ¡¡O sea que el Libre Albedrío, el fundamento del Cristianismo y de la Civilización Occidental, no existe!!

Publicado por Emeterio en El Universal el 23 de octubre de 2011

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Un pensamiento en “Silva Michelena y el Postcapitalismo

  1. Existe el libre albedrío? SI. Existe el destino? SI. Existen los dos, así como existen todos los pares de opuestos. Es decir, es cierto que nuestra moral está predeterminada por nuestro destino (código genético) que fué producto de nuestro libre albedrío en el pasado, pero también es cierto que nuestro destino de mañana depende de nuestro libre albedrío de hoy. Es decir, la clave está en nuestro nivel de conciencia en el momento presente, que es el que nos lleva a tomar nuestro libre albedrío en el momento presente y que es el que nos lleva a nuestro destino de mañana. Cualquier maestro budista, benedicto, kabalista, sufista, zen, taoista, etc, etc, puede explicar esto de igual manera. Nuestro bienestar de hoy es el resultado de nuestro libre albedrío de ayer, por decirlo de alguna manera, y nuestro libre albedrío de hoy dará como resultado nuestro bienestar de mañana. La única manera de aumentar el bienestar de una sociedad es aumentando el nivel de conciencia del individuo para que ejecute su libre albedrío de hoy de la manera más conciente posible y tengamos mañana un mejor destino. Conciencia de si mismo.

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